
Después de mantener una relación sexual con tu chico y descansar un poco, hay dos opciones. O volver a la vida real (esto es: trabajo, casa, oficina…) o disfrutar de una tarde (o noche, o mañana, o lo que sea, que en esto del sexo no hay límites de horario) juntos.
Un rato después, algo así como una hora, y si quieres que la cosa continúe entre las sábanas, puedes empezar de nuevo con algún juego sexual.

¿Qué tal introducir la comida en los preliminares?
Podéis daros de comer uno a otro, algo que es realmente excitante y que, además de poneros a mil, os ayudará a reponer fuerzas: fresas, uvas, cerezas, son frutas que os podéis dar de una forma muy sexy, rozando vuestros labios (que, por cierto, están llenos de terminaciones nerviosas, con lo que será realmente excitante).
Sesión de masajes
Después de un primer asalto, seguro que unos masajes no os van nada mal. Puedes empezar tú por la espalda (en la zona baja), un lugar perfecto para la estimulación sexual. Además, al ser uno de los grupos musculares que más forzamos durante el sexo, un poco de alivio vendrá de maravilla.
Otro asunto es por dónde continúe el masaje…

A dormir
Dormir juntos, cuerpo con cuerpo, es una buena forma de recuperar fuerzas. Podéis dormir en la posición de la cucharita. El que primero se despierte, puede empezar una sesión de mimos o incluso de juegos preliminares. Desde luego, la pareja no podrá seguir durmiendo mucho más rato… Pero, ¿quién querría dormir en una situación así?


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada